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Cerramos  un año en el que de tanto guardar minutos de silencio casi nos quedamos mudas. Sin embargo, nuestros silencios se convirtieron en unánime grito, y  las mujeres del mundo nos unimos en una única voz, en una única causa, la causa de todas.

Este año que dejamos atrás, no ha sido un año cualquiera:

               Hemos salido a las calles en innumerables ocasiones, por nuestras hermanas asesinadas por violencia machista. Porque queremos una vida libre de violencias hacia las mujeres en todos los ámbitos. Unidas para acabar con la impunidad de los agresores, para visibilizarlos, a ellos y al sistema que se hace cómplice mirando para otro lado.

               Nos hemos sumado a las reivindicaciones para la defensa de nuestros derechos sociales y laborales.  Porque queremos acabar con  la brecha salarial; con la asignación impuesta de los cuidados.

               Hemos hecho visible que  el cambio climático, afecta en mayor medida a las mujeres. Los problemas ecológicos agravan la desigualdad de género. Sin embargo, las mujeres serán el motor de cambio, porque ellas son los agentes activos clave en la lucha contra el cambio climático. Aunque seguimos infrarrepresentadas en los espacios políticos de toma de decisiones.

               Hemos redescubierto a la primera mujer española periodista, Carmen de Burgos, “Colombine”, gracias a la Fundación que lleva su nombre y que con su labor no volverá a caer en el olvido.

               Hemos reivindicado el papel de las mujeres en la Historia, en la Ciencia, la Investigación, la Cultura,…la Política. Nos esforzamos cada día por visibilizar y exigir el reconocimiento  de las mujeres en todos los ámbitos porque estamos hartas de no ser nombradas, de que nos silencien y de ese modo se ignoren nuestros logros.

               Nos hemos plantado frente a la misoginia en los medios; frente al machismo en la publicidad, para que se dejen de perpetuar  roles de género estereotipados  y dejar  de ser presentadas como meros objetos o reclamos sexuales. 

               Frente a  aquellos  medios de comunicación que se sirven de   estrategias mediáticas que judicializan y culpabilizan a las mujeres que son víctimas de violencia.

               Y seguimos trabajando para conseguir que el Pacto de Estado sea un instrumento eficaz de avance hacia una sociedad más igualitaria y justa, para que se ejecuten los mecanismos necesarios que lo hagan efectivo  y que su aplicación repercuta en nuestra vida real.

               El nuevo año, se nos presenta  cargado de metas que seguiremos afrontando con ilusión y convencimiento. En especial, el próximo 8 de marzo, en el que nos sumaremos a la Huelga Feminista, porque la sociedad no  puede avanzar al margen de los derechos de la mitad de la población.

               Hemos estado en 2017 con nuestras Hermanas, y seguiremos el año que viene, tejiendo red, porque  tenemos claro que  sin las mujeres no hay progreso ni democracia, y porque de una vez por todas, exigimos ser tenidas en cuenta y participar de forma igualitaria en la vida política, económica y social, en condiciones de libertad y respeto. Para lograr acabar con el Patriarcado que nos ningunea, agrede, excluye,…y mata, tenemos que aunar, más que nunca,  nuestras voces, nuestras fuerzas y así es como afrontaremos un 

 2018 lleno de retos feministas.

 

 

 

 

 

 

25N Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer

¡Ni una lágrima más! Es la hora del grito (Marcela Serrano)

Estrenamos el año 2017 con la seguridad de que la Violencia de Género no sería prioritaria en la agenda del gobierno, ni en el trabajo parlamentario, y cerramos el año habiendo confirmado dicha convicción.

Con un Pacto de Estado de mínimos: con un presupuesto testimonial que aún no tiene calendario de ejecución, sin medidas específicas que garanticen recursos que ofrezcan independencia económica a las mujeres víctimas de violencia. Un Pacto que ni siquiera reconoce  todas  las formas existentes de Violencia Machista, excluyendo así, casos de  mujeres que no podrán beneficiarse de ninguna de las medidas previstas.

Solo en  el primer mes del año, 7 mujeres fueron asesinadas por violencia machista, lo que nos hacía prever, sin miedo a equivocarnos, un año de continuo e intenso dolor. En lo que va de año un total de 90 mujeres (Solo 44, según datos oficiales) y 7 menores, según cifras  de Feminicidio.net, han sido asesinadas por violencia machista.

¡Demasiados minutos de silencio! ¡Demasiada indiferencia social!

Tal vez estos datos nos ayuden a aclarar que esta indiferencia conduce a perpetuar una   cultura de la violencia hacia las mujeres, que a base de convivir con ella ha acabado por normalizarse. Un escalofriante 33% de la población opina que la mujer es responsable de la agresión sexual por “flirtear”; un 26% opina que es por su vestimenta y un 30% por haber consumido alcohol.

Algo se está haciendo muy mal en el ámbito educativo, en prevención y sensibilización, cuando un estudio realizado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud (Proyecto Scopio)  arroja estas cifras: Un 27% de los jóvenes cree que la violencia machista es una conducta “normal” en la pareja. El 21% considera que la violencia machista  es un tema politizado y que se “exagera”. Y el 7% cree que es un problema inevitable. A pesar de ello, un 87% está de acuerdo en que es un problema social muy grave.

Qué decir de la publicidad, en la que la mujer no es más que un mero objeto, un reclamo sexual de consumo.

Tampoco  los medios de comunicación favorecen demasiado la lucha contra las violencias machistas. Nos encontramos a diario con titulares en los que las “mujeres se mueren solas”, “hombres que matan por amor”, “mujeres que pierden la vida” como si se les cayera un pañuelo de un bolsillo. Estrategias mediáticas que judicializan y culpabilizan a las mujeres que son víctimas de violencia.

Espacios televisivos públicos  que sirven de altavoz a declarados machistas, como el reciente caso de TVE, con el programa “¿Cómo lo ves?” (Presentado y dirigido por Carlos Herrera) retirado tras una campaña abierta en Change.org, en la que más de 8000 firmantes se unieron a nuestra petición de cancelación del programa.

Campañas institucionales de prevención y sensibilización, financiadas con fondos públicos sin ninguna perspectiva de género que, una y otra vez, caen en un rancio machismo.

Este mismo mes de noviembre, hemos asistido a la presentación de una campaña de prevención contra el alcoholismo juvenil del  Ministerio de Sanidad, en la que se advertía a las adolescentes de que una de las consecuencias de consumir alcohol sería que pueden ser obligadas a mantener relaciones no consentidas, culpabilizando así, una vez más, a  la mujer víctima de una agresión sexual. Mensaje que finalmente ya ha sido retirado.

A lo que habría que añadir una justicia sin medios suficientes que se muestra  incapaz de proteger a las mujeres denunciantes. Tribunales que se convierten en espacios donde se cuestiona y criminaliza a la mujer víctima de violencia machista.

Y podríamos seguir sumando un largo e injustificable etcétera conviviendo en nuestro imaginario social.

Sin un mayor compromiso real en todos los ámbitos, nunca acabaremos con la gran pandemia mundial ignorada que son los Feminicidios y que suponen la vulneración sistemática de los Derechos Humanos de las mujeres en el mundo.

¡Contra la Violencia Machista  sobran palabras y falta compromiso real!

Red EQUO Mujeres

 

 

¡8 de marzo, Día Internacional  de las Mujeres, seguimos sin nada que celebrar!

Este año, las mujeres del mundo nos unimos en una única voz, en una única causa, la causa de todas.
La Red Equo de Mujeres se une al Paro Internacional de Mujeres / Women,s Strike.
Nos sumamos al Paro porque estamos HARTAS:

Hartas de ser violentadas y asesinadas

En lo que va de año, en España,  26 mujeres han sido asesinadas por sus parejas o exparejas. Desde 2010, más de 800 mujeres han sido víctimas de feminicidio.
Miles de mujeres son despreciadas, acosadas, agredidas y violadas.
Reivindicamos que los Derechos de las Mujeres sean también considerados Derechos Humanos. Que la Violencia Machista sea Cuestión de Estado.

Hartas de la brecha salarial

Cobramos una media de  seis mil euros menos que los hombres por hacer el mismo trabajo. Queremos legislación que asegure la igualdad salarial. Medidas efectivas para romper el techo de cristal que parece que no terminara de subir.

Hartas de que nos asignen los cuidados

Un trabajo que no elegimos, que nos mantiene en la pobreza, que nos invisibiliza y priva de reconocimiento. Tareas no remuneradas que consumen nuestro tiempo. Más de nueve millones de mujeres en España atienden el trabajo de cuidados.

Hartas de que cosifiquen nuestro cuerpo

De qué nos digan cómo vestir, cómo sentir, cómo relacionarnos con nuestro entorno. Que nos marquen si debemos o no ser madres, y cómo debemos de parir y criar.
De que nuestros derechos sexuales y reproductivos sigan sin estar garantizados.

Hartas de que no nos nombren

De que se invisibilice el trabajo de las mujeres creadoras, de las mujeres en la ciencia e investigación, de las mujeres  en el arte, de las mujeres en política…
De que nuestras reivindicaciones para exigir ser visibles, sean tomadas a burla, minimizadas.

DECIMOS BASTA

Nosotras Paramos, con  nuestras Hermanas, madres, amigas, vecinas, compañeras… Porque  tenemos una lucha común contra el patriarcado, que nos oprime, nos calla y nos mata.
Porque “la solidaridad es nuestra arma”.

<Si nuestras vidas no valen nada, produzcan sin nosotras>

#8M

#NiUnaMenos

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