Conoce a Monika Monteagudo, Candidata en Verde en Gipuzkoa

Conoce más de nuestra compañera Monika Monteagudo, activista ecofeminista desde EQUO Berdeak, candidata a las Juntas Generales de Gipuzkoa por la circunscripción de Deba-Urola. En la lista de Elkarrekin Podemos-Ezker Anitza-IU-Equo Berdeak.

La #OlaVerde también está en Euskadi.

Gracias por dar un paso adelante y por representarnos. Nos gustaría empezar conociendo un poco más de tu trayectoria en EQUO. Cuéntanos: Qué fue lo que te motivó a entrar,  y a seguir participando desde entonces.

EQUO es mi familia extensa y dispersa por el territorio nacional. Me uní al proyecto prácticamente desde su creación, buscando respuesta a mi inquietud política ecologista. Aquí la encontré. He sido parte activa en grupos de trabajo, Mesas de coordinación, la Ejecutiva Federal y también he sido coportavoz territorial y candidata en las anteriores citas electorales.

Hace algo más de un año que trabajo para el partido como dinamizadora de cargos y censo, tras superar un proceso de selección y gracias a una excedencia en la cooperativa de la que soy socia trabajadora.

Creo que nuestro partido es necesario para la sociedad y que debe seguir creciendo.

¿Es la primera vez que te  presentas a unas elecciones como candidata?

No. He tomado parte en elecciones anteriores: autonómicas, nacionales, municipales y forales.

¿Cuál es el principal reto que supone en el territorio en que te presentas?

El Partido Nacionalista Vasco y el PSOE, quienes gobiernan actualmente en Gipuzkoa, han creado cortijos de poder con los que tenemos que terminar para mejorar las condiciones de sociales y medioambientales del territorio.

Salimos a ganar para demostrar que una transición ecológica y social justa y urgente de la economía y la sociedad es posible.

 Y para ti, personalmente, ¿cuál crees que es el mayor reto?

Comencé involucrándome en el activismo social tras el hundimiento del Prestige. Desde entonces, me he unido a las luchas medioambientales y sociales de mi territorio y de otros en los que me muevo y he creado una red de personas y asociaciones con las que tengo contacto, relación y dinámicas de trabajo.

Mi mayor reto sería seguir saber aprovechar bien las sinergias que se pueden crear en este entorno de confianza surgido tras tantos años de trabajo y activismo por las causas justas y el bien común, para poder llevar a cabo los objetivos políticos y de impulso de la participación ciudadana que me han movido para presentarme como candidata.

Si te colocaras en el mejor de los escenarios tras las resultados de las elecciones de mayo, ¿Qué iniciativas políticas supondrían un orgullo especial para ti si las pudieras llevar a cabo?

La sociedad en la que yo vivo hoy, a mis 43 años, no ha cambiado tanto con respecto a la que teníamos cuando era una niña: seguimos teniendo fábricas que contaminan nuestro aire, los ríos siguen sucios y descuidados por las autoridades, los trabajos siguen siendo precarios y los gobernantes siguen alejados de la ciudadanía. En Elkarrekin tenemos el objetivo firme de acabar con todo eso y hacer políticas de futuro, dando un giro hacia el verdadero bien común.

Me enorgullecería especialmente poder contribuir a poner en marcha políticas ambiciosas ante la urgencia climática y social, ya que se generarían en nuestro territorio nuevos proyectos empresariales y miles de empleos verdes y los que corresponden a la economía de los cuidados.

Hay mucho por hacer y mientras no se hace, se está perdiendo un tiempo maravilloso. Trabajaría para que se dé un paso adelante hacia la soberanía energética, ayudando desde la institución a que se desarrollen en la provincia proyectos gestión, ahorro, eficiencia y energías renovables, a todos los niveles. Esto nos ayudaría a ahorrar ingentes cantidades de dinero público que actualmente estamos regalando, literalmente, a Iberdrola.

Me gustaría poner en marcha una auténtica política pública de Servicios Sociales, diseñada teniendo en cuenta a las personas, trabajadoras, usuarias y familiares, a través de su participación directa, y teniendo en cuenta la transversalidad de estas políticas. Han de ser integradoras y capaces de entender la tercera juventud como un colectivo que aporta mucho y enriquece a la sociedad. Cuando una persona se jubila, se jubila del trabajo, pero no se jubila de la vida, y las instituciones tiene que estar preparadas para dar respuesta a las necesidades de las pensionistas desde antes ya de su jubilación, hasta su fallecimiento, en todos los estadios, disponiendo recursos públicos para alargar la autonomía propia de las personas al máximo, e incluso para paliar las crecientes situaciones de soledad.

Veo indispensable empezar a poner las instalaciones públicas a disposición de la ciudadanía, más allá de su uso habitual. Son recursos públicos y, por tanto, son de todas. Me refiero a crear empleos públicos destinados a liberar a l@s abuel@s de la carga del cuidado de las niet@s en periodos vacacionales, de forma gratuita y en coordinación con los Ayuntamientos.

En casa hemos vivido durante 12 años la larga enfermedad de Alzheimer de mi madre, y nos ha tocado probar todos los servicios sociales que se ponen a disposición de las familias ante este tipo de situaciones desde el ámbito foral. Tras muchas vivencias e intercambio de opiniones con usuarias y familiares, tengo claro que, por mucho que presuman Jeltzales y socialistas, el sistema está muy lejos de ser perfecto. Sinceramente, me gustaría saber a qué residencias llevan ellos a sus madres y padres cuando son dependientes. En el sistema “público”, lo que hay es una falta de recursos de personal impresionante. Esto hace que el sistema sea acelerador de la dependencia, insuficiente, caro y explotador de las trabajadoras, casi todas ellas mujeres. Hay que darle una vuelta a todo ello.

Esta legislatura ha gobernado el tándem PNV-PSOE. Hemos recibido en casa y a través de sus medios afines mucha publicidad, mucho greenwashing y proyectos para cubrir expediente climático y social. La gestión de los recursos públicos que ha realizado este binomio en Gipuzkoa ha consistido en perpetuar el modelo económico antiguo y gris, alejado del modelo verde próspero y de futuro que se nos abre ante la lucha contra el cambio climático. Demasiado marketing pagado a costa de dinero público y nula voluntad política.

Tenemos infinidad de ejemplos: construyen una incineradora en Zubieta sin el necesario consenso ciudadano, contaminando e hipotecando nuestro pequeño territorio para 30 años. La han bautizado como “Complejo medioambiental” y buzonean toda la provincia con panfletos a todo color, diciendo que con este “complejo” ya no necesitaremos vertederos en la provincia. Para mí es insoportable ver cómo gastan dinero público en mentirnos a la población, enfermarnos y hacer proyectos innecesarios e inoportunos.

Fomentan una política forestal insostenible consistente en subvencionar monocultivos de pino y eucalipto, favoreciendo a los grandes propietarios, las empresas madereras “Duquesa de Alba” de Euskadi y secuestrando la voluntad de los pequeños productores a costa de subvenciones, en lugar de impulsar los bosques autóctonos para protegernos de los incendios y hacer una apuesta clara y creíble contra el cambio climático.

Alardean de que en Euskadi tenemos los mejores servicios sociales mientras las trabajadoras de residencias, centros de Día, etc. están en huelga permanente reivindicando sus derechos laborales, a la vez que servicio dignos para nuestras personas dependientes y mientras subcontratan absolutamente todo, llenando las arcas de sus empresas afines.

Lo que tenemos es la vieja política de ladrillo, cemento y pelotazo, aderezada con premios a la gobernanza y conferencias internacionales que quedan sobre el papel.

Lo que queremos son políticas públicas de calidad reales y justicia social, redistributiva y climática.

¿Por dónde empezarías? Qué sería lo primero que haría si la elección fuera únicamente tuya?

Pondría en marcha el plan de gestión de residuos impulsado por la asociación GuraSOS y elaborado de forma participativa por la sociedad, en el que yo misma también he participado, porque contempla la utilización de las infraestructuras ya construidas en Zubieta, en las que nos han hecho gastar muchísimo dinero, sin necesidad de encender el horno de la incineradora. Que se le dé fuego a los residuos es algo que no puedo entender, porque son recursos. Los recursos no se queman, se gestionan, porque son limitados.

Cómo crees tú que puede el ecofeminismo mejorar la vida de la gente (en  tu territorio, Ayuntamiento, o concejo).

Las políticas ecofeministas tiene que ver con el uso sostenible de los recursos y el impulso de la igualdad. Estamos en un momento de la historia en el que para el mes de mayo, en Europa, ya hemos consumido los recursos naturales que se supone que nos corresponden para un año, lo cual supone que estamos hipotecando el territorio y consumiendo recursos que les pertenecen a nuestras generaciones futuras.

Es una irresponsabilidad seguir con las políticas grises del pasado que impulsan los partidos que gobiernan. En un ejercicio de responsabilidad con la vida, las políticas ecofeministas que queremos poner en marcha desde la coalición Elkarrekin están pensadas para mejorar la vida de la gente y de la sociedad en su conjunto, ya que están encaminadas a la redistribución de la riqueza y a impulsar la transición ecológica de la economía y la economía de los cuidados. Es esta visión ecofeminista de la política la que el planeta necesita, si queremos ayudar a la gente y tener futuro.

Últimamente hay  un sector de la sociedad con mucho miedo a los cambios sociales y que está adoptando posturas reaccionarias.

Cómo piensas tú, que deberíamos afrontar desde el feminismo  las situaciones de intolerancia o de ataque violento a la defensa de la igualdad y los derechos de las mujeres.

En psicología, siempre hemos oído que un problema no se soluciona hasta que no se toma conciencia de él. Pienso que este esquema se repite en la sociedad, por eso, el movimiento feminista, tiene la doble labor y responsabilidad de colaborar con la sociedad en la toma de conciencia sobre el machismo que nos impregna a todos los niveles, para poder abordarlo con determinación y eficacia, a la vez que se mantiene paciente pero activo  y pacifista pero reivindicativo. Siempre lo hemos hecho así, pero en este momento de la historia en la que nos encontramos, más si cabe.

Para acabar, quiero lanzar una reflexión y un mensaje a mis vecinas giputxis:

La única economía circular que se produce con el PNV gobernando en Euskadi es la que se produce entre Administraciones por ellas gobernadas-empresas de la onda jeltzale-partido. Si quieres vivir y disfrutar de la auténtica economía circular y de una verdadera transición ecológica de la economía, llena de oportunidades hoy y para vuestras hijas e hijos en el futuro, ¡Vota Elkarrekin!

 

 

 

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